El membrillo es una de las frutas típicas del otoño y, en mi opinión, una gran desconocida.

El membrillo es un alimento que tiene muchos beneficios y propiedades.

El membrillo es un alimento que tiene muchos beneficios y propiedades.

Este fruto recibe diversos nombres según la zona: gamboa, marmello, codón o cacho. De su nombre en gallego y portugués (marmelo) procede la palabra inglesa marmalade = mermelada.

Los membrillos son muy ricos en pectina, un espesante natural, de ahí que se utilizaran habitualmente para espesar las mermeladas. Cuando la costumbre de hacer mermeladas caseras comenzó a desaparecer, el uso del membrillo en la cocina decayó, quedando relegado “casi” en exclusiva a la elaboración del dulce de membrillo.

El membrillo tiene una piel fina y rugosa, aterciopelada que, cuando están maduro, tiene un color amarillo pardo con manchas marrones. Su sabor es ácido y áspero, por la gran concentración de taninos que contiene, lo que hace imposible comerla cruda. Pero tiene excelentes propiedades nutricionales.

  • El membrillo nos aporta solo 47 kcal por cada 100 gramos. Su principal componente, como en casi todas las frutas, es el agua (84%), seguido por los hidratos de carbono y la fibra (sobre todo, mucílagos y pectina); también nos aporta proteínas vegetales y prácticamente nada de grasa (y los escasos ácidos grasos que aporta son poliinsaturados).
  • Su índice glicémico es muy bajo, por lo que ayuda a mantener constantes los niveles de glucosa en sangre. Es una buena opción para personas con diabetes o que quieran perder peso.
  • Pero además el membrillo aporta vitaminas C, A y B6 y gran cantidad de potasio (197mg por cada 100 gramos de fruta) y otros minerales como el fósforo, calcio, magnesio, sodio, selenio y zinc.

Si quieres más detalles sobre su composición nutricional, visita este enlace.

Beneficios nutricionales del membrillo

Es muy diurético, por lo que se recomienda en los procesos de gota, ácido úrico alto o retención de líquidos.

Debido a la cantidad de pectina, el membrillo natural es perfecto para combatir la diarrea y regular el tránsito intestinal. Su contenido en fibra calma la mucosa que recubre el aparato digestivo, mejorando la digestión y la absorción de nutrientes. Puede mejorar los síntomas de úlcera y gastritis.

Su elevado aporte de potasio y bajo contenido en sodio hace que sea la fruta más aconsejable para la personas con problemas de tensión.

En los casos de colesterol alto, no solo no nos aporta nada de colesterol, sino que los mucílagos y pectina que aporta reduce la absorción de las grasas ingeridas en la comida.

Cómo prepararlo

El único problemas del membrillo es cómo prepararlo. Ya que al preparar el dulce de membrillo no solo se dispara su aporte calórico, sino que gran parte de estas cualidades se pierden,

Hace tiempo me dieron gran cantidad de membrillos. Preparé dulce de membrillo hasta que me cansé y luego me puse a explorar otras formas de cocinarlo. Así descubrí que simplemente asado, es una fruta riquísima. Apta para perder peso y que no pierde ninguno de sus beneficios nutricionales.

No tenemos más que lavar los membrillos bien, eliminando la pelusilla de la piel, cortarlos en cuatro gajos y quitarles las pepitas y partes duras.

Si vamos a usar la olla bastará con partir los gajos por la mitad. En cambio si los asamos al horno, es mejor partir cada gajo en 2-3 lonchas para que se asen más rápido.

Podemos asarlos simplemente con un poco de canela y medio vaso de agua, o añadir un poco de miel y sustituir el agua por zumo de naranja o mandarina. Según lo queramos usar como postre o primer plato.

En cualquier caso, están buenísimos.