Efectivamente. Antes de pensar en perder peso, deberíamos pensar en depurar nuestro organismo y eliminar toxinas. Con ello conseguiremos que la dieta sea más efectiva y nos encontraremos mejor.

Toxinas

No hace falta convencer a nadie de que vivimos rodeados de toxinas: hay más contaminación (en el aire y el agua) y las formas de producción industriales nos proporcionan alimentos de peor calidad, más pobres en nutrientes y cultivados utilizando pesticidas y productos químicos. El aire, el agua y los alimentos son peores que hace cincuenta años.

Además, los alimentos industriales tienen una gran cantidad de moléculas (conservantes, colorantes, aditivos,…) que nuestro organismo no reconoce y que por ello no son digeridas correctamente. Por eso insistimos en seguir una alimentación sana y saludable. El organismo acumula estas moléculas extrañas (incluidas las toxinas) que no puede eliminar encapsulándolas en los depósitos de grasa.

El hígado nos adelgaza

El hígado se encarga de diversas funciones importantes para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Algunas de ellas muy directamente relacionadas con la pérdida de peso.

  • Se encarga de filtrar la sangre que procede del intestino.
  • Produce la bilis que es la que permite la absorción de vitaminas y la digestión de las grasas en el intestino.
  • Almacena hierro y vitaminas, y expulsas sustancias nocivas y toxinas.
  • También se encarga de metabolizar las proteínas, las grasas, los carbohidratos y además es capaz de transformar los carbohidratos en proteína o grasa.

El exceso proteínas y alimentos poco sanos en nuestra dieta, la mala calidad de los alimentos, el consumo de medicamentos y el resto de los excesos que podamos cometer hace que nuestro hígado, normalmente, esté sobrecargado de trabajo y no funcione correctamente, por lo que las sustancias nocivas se acumulan en nuestro organismo.

Los lípidos son insolubles en agua y es el hígado el encargado de sintetizar las proteínas que transportan las moléculas de grasa de la sangre al resto de los órganos, y también donde se comienza a metabolizar la grasa acumulada. Además, al quemar esa grasa que queremos perder, se producen como residuos ácidos grasos y cuerpos cetónicos (estas moléculas pueden suministrar energía al corazón en caso de ayuno, pero son tóxicas si se acumulan en sangre) y es el hígado el encargado de eliminarlos.

Es decir, que cuando decidimos perder peso, es el hígado el que más trabaja; para poder quemar grasa de forma rápida y eficaz, el hígado debe funcionar correctamente.

El hígado puede compararse con un filtro. Y para que un filtro funcione bien, lo mejor es limpiarlo previamente. Eso es lo que hace una dieta desintoxicante. Si empiezas una dieta después de haber desintoxicado unos días, obtendremos mejores resultados.

¿Cómo depurar?

Hay tropocientas dietas desintoxicantes en internet, del plátano, del té, de la piña,… Cada una con unas restricciones y una duración. Todas son peligrosas, pues están muy descompensadas. De hecho, en algunas de ellas te advierten que no debes hacer ningún tipo de actividad física, salvo andar lo indispensable.

9 tips para perder peso saludablemente

Con estos sencillos trucos podrás perder el peso que deseas sin sufrir con desesperantes dietas.

No os recomendamos ninguna.

A estas alturas podéis encontrar en nuestra web suficiente información sobre los alimentos más indicados para depurar nuestro organismo, pero os hacemos un resumen. Para depurarte, durante 2-3 días:

  • Elimina todo tipo de proteínas animales de tu dieta. También los hidratos de carbono refinados y los productos lácteos.
  • Aumenta tu ingesta de líquidos, por ejemplo hasta los 3 litros. Solo zumos naturales y agua, están prohibidos los refrescos comerciales, cervezas, alcohol,…. Procura  tomar infusiones depurativas: té verde y rojo, por ejemplo.
  • Elige vegetales de hoja verde antes que de otro tipo. Te aportarán gran cantidad de fibra que ayudará a limpiar tu organismo, y son fuentes de folatos, que ayudan al hígado en su trabajo.
  • Haz una comida al día solo de fruta. Te aportará gran cantidad de vitaminas, fibra y agua, y ayudan a evitar la retención de líquidos. Si  la tomas en el desayuno te proporciona glucosa para pasar la mañana y absorberás mejor las vitaminas de la fruta.
  • Para completar la dieta, toma cereales integrales: avena, espelta,… añadidos a las ensaladas. No solo te aportan fibra y te saciarán, también hidratos de carbono complejos, las proteínas que necesitas y vitaminas de tipo B.
  • Toma alcachofa, vara de oro, bardana y espino blanco. La alcachofa puedes tomarla en comprimidos concentrados. El resto en infusión, tres veces al día.

En cuanto a la forma de prepararlos, como siempre, mejor que sean crudos, hervidos, a la plancha o al horno (vamos, nada de fritos). Utiliza aceite de lino en las ensaladas: favorece la permeabilidad celular y ayuda a la eliminación de residuos.

Además, procura hacer algo de ejercicio. Como siempre, caminar 30 minutos diarios es suficiente. El ejercicio hace que el sistema linfático (que elimina los residuos del espacio intercelular) se active y trabaje mejor.

Comiendo así durante 2-3 días depurarás tu organismo y el hígado estará en mejores condiciones para comenzar a quemar la grasa cuando empieces la dieta.

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